Enfermedades en aves2018-09-14T11:23:02+00:00

Enfermedades en aves

La detección de microorganismos infecciosos que provocan enfermedades en aves se puede realizar empleando técnicas serológicas, en las que se busca una proteína asociada al microorganismo en cuestión, o técnicas moleculares, en las que se busca un fragmento de ADN identificativo del microorganismo. Tradicionalmente se ha trabajado con las primeras, pero debido a que las técnicas basadas en la detección del ADN del patógeno son más precisas y fiables que las basadas en serología, las pruebas moleculares se han convertido en la primera opción como herramienta diagnóstica.

Empleando estas técnicas, Cambrico Biotech ofrece servicios de identificación de microorganismos infecciosos de aves organizados en pruebas individuales y en perfiles. En estos últimos, se analizan grupos de microorganismos que suelen causar una sintomatología común y en los que una prueba diferencial aporta valor añadido.

Descripción

La psitacosis o clamidiosis aviar es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Chlamydophila psittaci. Se utiliza el término psitacosis en aves psitácidas y clamidiosis aviar para otras especies de aves. La infección clamidial es cosmopolita entre las aves, pues afecta a más de 465 especies domésticas y silvestres. La psitacosis supone un peligro para las personas ya que el patógeno puede ser transmitido a humanos tanto por aves de compañía como por aves de granja. Los brotes de Chlamydophila psittaci en las psitácidas y en explotaciones avícolas causan considerables pérdidas económicas. Los signos clínicos de la enferemedad son inespecíficos y muy variables por lo que respecta a la gravedad, y dependen de la especie y de la edad del ave, así como de la cepa de clamidia.

Transmisión

La transmisión de este patógeno de un hospedador a otro es principalmente a través del aire. La bacteria se propaga a partir de un ave infectada mediante las secreciones nasales y oculares o, materia fecal, plumas y el polvo. Cuando la bacteria se encuentra fuera del cuerpo del animal, es resistente a la desecación y puede permanecer viable durante meses si está protegida por materia orgánica. De hecho, sobrevive hasta 2 meses en el alimento de aves, 15 días en el vidrio y 10 días en la paja. Los mosquitos, ácaros y los piojos pueden estar involucrados en la transmisión mecánica. La enfermedad tiene una mayor probabilidad de propagación en condiciones de hacinamiento, y son zonas de alto riesgo las tiendas de mascotas y las estaciones de cuarentena. Algunas aves son portadoras de la bacteria sin presentar síntomas y pueden eliminarlo de manera intermitente durante períodos prolongados.

La transmisión al hombre puede ocurrir por manejo de aves con la infección latente, enfermas o muertas, o de sus productos: plumas, heces, secreciones nasales, vísceras. La inhalación de aire contaminado, particularmente en espacios cerrados, puede dar lugar a infección, aunque la probabilidad de adquirir clamidiosis de origen aviar a través del contacto con aves de vida libre o con sus ambientes, son pocas. Además, el ganado vacuno, las ovejas, los cerdos, los caballos y a otros animales son susceptibles de contraer la enfermedad.

Síntomas

La infección puede comportar una enfermedad sistémica y en ocasiones mortal en las aves. Los signos clínicos en general son inespecíficos y muy variables por lo que respecta a la gravedad, y dependen de la especie y de la edad del ave, así como de la cepa de clamidia. La psitacosis puede producir letargo, hipertermia, secreciones anormales, rinorrea y lagrimeo, y una disminución de la puesta de huevos. La mortalidad es muy variable. En las aves domésticas, los signos clínicos más frecuentes son conjuntivitis, anorexia y pérdida de peso, diarrea, deposiciones amarillentas, sinusitis, biliverdinuria, rinorrea, estornudo, lagrimeo y dificultad respiratoria. En muchas aves, especialmente en las psitácidas viejas, se puede presentar sin signos clínicos; sin embargo, liberan el agente durante períodos largos de tiempo.

Diagnóstico

El diagnóstico de la psitacosis debe ser considerado en cualquier ave que esté letárgica, aunque no presente signos específicos de la enfermedad. El análisis debería hacerse a todas las aves recién adquiridas y repetirlo, al menos, una vez al año. También se recomienda en las aves que han regresado de eventos como exposiciones o ferias. El diagnóstico de la psitacosis en Cambrico Biotech se realiza mediante pruebas moleculares dirigidas a detectar el ADN del patógeno en muestras de sangre e hisopos cloacales del animal infectado. Si la muestra da positivo el ave debe ser colocado en cuarentena y el tratamiento debe ser iniciado de inmediato.

Prevención y Tratamiento

La erradicación de la psitacosis no es una cuestión factible debido al amplio rango de hospedadores reservorios, tanto para el hombre como para las especies domésticas. No obstante, se pueden tomar ciertas medidas para reducir el riesgo de infección.

Para prevenir la introducción de C. psittaci a un aviario, las aves nuevas deben ser examinadas para detectar signos de la enfermedad, colocadas en cuarentena durante al menos 30 días y muestreadas para detectar la presencia de la bacteria. Las aves que han regresado de eventos como exposiciones o ferias también deben aislarse. Las aves silvestres deben ser excluidas de las instalaciones y se deben controlar los roedores silvestres que podrían actuar como vectores mecánicos. La limpieza y la desinfección con regularidad de los establecimientos y equipos también ayudan en el control. Se deben ubicar las jaulas de manera que nada, incluidas las heces, el alimento o las plumas se transfieran fácilmente entre ellas. Una buena ventilación puede ayudar a reducir la acumulación de aerosoles y evitar la contaminación cruzada. El uso rutinario de antibióticos no es aconsejable, porque puede favorecer el desarrollo de cepas resistentes a C. psittaci y otras bacterias.

Durante el tratamiento, medidas como la limpieza frecuente del suelo con desinfectantes puede reducir la circulación de polvo y plumas. Las aves muertas deben sumergirse en soluciones con desinfectantes para reducir el riesgo de aerosolización. Antes de reponer o liberar las aves tratadas en cuarentena, los establecimientos se deben limpiar y desinfectar completamente. C. psittaci es sensible a muchos desinfectantes, incluidos los compuestos de amonio cuaternario, clorofenoles, desinfectantes yodoforos, formaldehído, glutaraldehído, alcohol isopropílico e hidróxido de sodio. Este organismo también es sensible a calor húmedo de 121 °C durante un mínimo de 15 minutos y al calor seco de 160-170 °C durante al menos una hora. Los programas de prevención y muestreo en las aves ayudan a proteger a los humanos. Las aves como mascotas deben ser adquiridas en comercios fiables y ser examinadas por un veterinario. Al manipular las aves, se debe realizar una buena higiene, como el lavado de las manos frecuentemente. Toda ave que esté en contacto frecuente con el público debe muestrearse rutinariamente para la detección de C. psittaci.

Muestras a analizar

La muestra recomendada para el análisis es una muestra de sangre en combinación con hisopo cloacal.

Muestras post mortem: muestras de hígado, bazo y riñón.

Descripción

La enfermedad del pico y las plumas de los psitácidos también conocida por sus siglas en inglés PBFD (Psittacine Beak and Feather Disease) es una de las enfermedades graves de los psitácidos más comunes. Esta enfermedad está causada por un virus de la familia Circoviridae y ha sido descrita en todo el mundo, siendo específica de psitácidos y todas las especies de psitácidos podrían ser consideradas susceptibles. La mayoría de las especies de loros, como cacatúas, loros grises africanos, loros eclectus y agapornis, pueden ser infectadas por este virus. El virus, principalmente en aves jóvenes, puede provocar una infección mortal. Las aves de mayor edad pueden superar la enfermedad con pocas secuelas, aunque algunos estudios sostienen que estas aves sobrevivientes se convierten en portadores capaces de transmitir la enfermedad.

Transmisión

Las partículas virales pueden propagarse por las corrientes de aire, las heces secas o incluso en la ropa de los trabajadores. Los materiales del nido, los utensilios para la alimentación, los transportistas de aves, platos de comida son contaminados fácilmente con este virus. Las partículas virales, si no se destruyen, pueden permanecer viables en el medio ambiente durante meses, mucho después de que el ave infectada se haya ido. El virus se transmite de la madre al huevo o directamente a los polluelos.

Síntomas

El primer signo clínico detectable de PBFD es la progresiva pérdida y deformación de las plumas, y la deformación del pico. La destrucción de plumas es debido a la necrosis e hiperplasia de las células epidermales. La deformación del pico no siempre está presente y parece estar relacionada con determinadas especies. Esta enfermedad no siempre causa la muerte, muchas aves infectadas por el virus de la enfermedad del pico y las plumas mueren dentro del primer año tras la aparición de la sintomatología clínica, mientras que otras pueden sobrevivir varios años como portadores crónicos. El virus también induce un efecto inmunosupresor general en el ave, dando lugar a infecciones virales, fúngicas, parasitarias o bacterianas secundarias, que suelen ser la causa de la muerte del animal, más que el virus de la PBFD mismo.

Diagnóstico

Cambrico Biotech detecta la enfermedad del Pico y las Plumas mediante pruebas moleculares, basada en PCR, en muestras de sangre en combinación con muestras de plumas. Analizar únicamente plumas podría conducir a error ya que el virus no afecta a todas las plumas simultáneamente. La alta sensibilidad y especificidad de la PCR permite identificar a posibles portadores de la enfermedad que pueden tener niveles muy bajos de presencia viral sin presencia de signos clínicos.

El diagnóstico de esta enfermedad debe ser considerado en cualquier ave que sufra pérdida de plumas o desarrollo anormal. Las pruebas moleculares (PCR) del virus son necesarias para descartar otras causas de los síntomas que también pueden provocar el desarrollo de plumas anormales; tales como trauma, infección bacteriana o micótica de los folículos de las plumas, otras infecciones virales, desnutrición, problemas hormonales o reacciones adversas a algunos medicamentos. Además, la prueba debería hacerse a todas las aves recién adquiridas. Es recomendable repetir la prueba al menos una vez al año dentro del chequeo rutinario. En caso de tratarse de aves que van a formar parte de un grupo se debería realizar una prueba al adquirirlas y repetirla al término de la cuarentena.

Algunas aves infectadas con el virus, con resultado positivo en la prueba, pueden no presentar signos clínicos. Otras aves que dan positivo pueden desarrollar una respuesta inmunitaria suficiente para combatir la infección y dar un resultado negativo después de 30-90 días. Por lo tanto, se recomienda volver a analizar todas las aves positivas a los 60-90 días después de la prueba inicial. Si la segunda muestra se mantiene positiva, el ave debe ser considerada permanentemente infectada, y posiblemente desarrollará los síntomas clínicos de la enfermedad. La edad del animal y la especie determinarán la progresión de la enfermedad.

Dado que el virus sobrevive con facilidad en el medio ambiente, las pruebas moleculares pueden utilizarse para analizar muestras de heces o de plumas tomadas de las superficies ambientales con el fin de controlar y prevenir la propagación de la enfermedad.

Prevención y Tratamiento

Aislamiento estricto de todas las aves enfermas para detener la propagación de la enfermedad. La mejor forma de prevenir esta enfermedad es realizar analíticas a todas las aves nuevas que se adquieran y mantenerlas en cuarentena durante al menos 3 meses (lo ideal sería un mínimo de 6) a la espera de repetir las analíticas de nuevo.

Limpiar bien juguetes, jaulas, sacos de piensos y otros artículos que puedan haber estado en contacto con plumas o exudados de otras psitácidas anteriormente (por ejemplo, la bolsa de pienso que tienen en la tienda de animales).

Actualmente no existe ningún tratamiento eficaz frente a esta enfermedad.

Muestras a analizar

La muestra recomendada para el análisis es una muestra de sangre en combinación con muestra de plumas.

Los análisis ambientales utilizando hisopos de pajareras, mostradores, ventiladores, filtros de aire, cajas-nido, etc. son muy eficaces para determinar la presencia del patógeno en el medio ambiente.

Muestras post mortem: muestra de hígado.

Descripción

El poliomavirus aviar (APV) es un virus perteneciente a la familia de los Papovavirus y tiene un genoma de ADN de doble cadena. Este patógeno es considerado una de las amenazas más importantes para aves de jaula en todo el mundo. Es uno de los patógenos más importantes en polluelos de pájaros enjaulados como guacamayos, cotorras, loros eclectus, loros cuello de anillo, agapornis y periquitos. El APV parece ser más problemático entre los recién nacidos con edades comprendidas entre 14-56 días. Frecuentemente, las aves jóvenes infectadas mueren, mientras que las aves adultas pueden desarrollar un cierto nivel de inmunidad. El APV se estima que tiene un periodo de incubación de aproximadamente 9 días en periquitos y puede tardar hasta dos semanas en otras especies.

APV y PBFD causan alteraciones similares en las plumas y es difícil diferenciar la etiología viral basada únicamente en los signos clínicos.

Transmisión

El virus puede propagarse de un ave a otra a través de las heces, el contacto directo o el contacto con los ambientes infectados (incubadoras, cajas-nido, etc.). Aves infectadas, pero que no presentan signos evidentes de infección, son a menudo las responsables de la propagación del virus en el aviario.

Síntomas

Las aves infectadas con APV pueden presentar distensión abdominal, depresión, pérdida de apetito, anorexia, pérdida de peso, diarrea, deshidratación, alteraciones de las plumas, temblores, parálisis y muerte aguda.

Algunas aves pueden morir sin síntomas clínicos. Las aves adultas pueden morir de una infección secundaria de bacterias patógenas, virus, hongos o parásitos.

Diagnóstico

Cambrico Biotech detecta el virus (APV) mediante pruebas moleculares, basada en PCR, en muestras de sangre. Las aves adultas con resultados positivos deben ser analizada por segunda vez en 4 a 6 semanas. Las aves jóvenes con resultados positivos deben ser reanalizados en 12 a 16 semanas.

Prevención y Tratamiento

Aislamiento estricto de todas las aves enfermas para detener la propagación de la enfermedad.

Desinfectar todas las superficies contaminadas con una agente oxidante (APV es resistente a muchos desinfectantes). El alcohol no funciona, ya que no es un agente oxidante.

Hasta ahora no existe ningún tratamiento eficaz frente a esta enfermedad.

Muestras a analizar

La muestra recomendada para el análisis es una muestra de sangre. Aunque también se puede detectar el virus en secreciones, excreciones y tejidos.

Los análisis ambientales utilizando hisopos en pajareras, mostradores, ventiladores, filtros de aire, cajas-nido, etc. son muy eficaces para determinar la presencia del virus en el medio ambiente.

Descripción

La Enfermedad de Pacheco está causada por el Herpesvirus Tipo 1 de los psitácidos (PsHV-1). PsHV-1 tiene un genoma de ADN de doble cadena. Este virus infecta principalmente al tejido linfático, la piel y las células nerviosas. La enfermedad de Pacheco es altamente contagiosa y muchas veces letal en psitácidos. Los grupos más susceptibles son los loros (Amazonasp.), seguido de los loros grises africanos (Psittacus erithacus), guacamayos (Ara sp.), cacatúas (Cacatua sp.), y cotorras (Aratinga sp. y Pyrrhura sp.). Algunas aves infectadas pueden no desarrollar síntomas, convirtiéndose en portadores crónicos del virus.

Transmisión

La transmisión del PsHV-1 es generalmente a través de las heces y las secreciones nasales de aves infectadas. El virus sigue siendo notablemente estable fuera del cuerpo del ave en forma de polvo y aerosol, y puede ser inhalado por otro posible hospedador. Las superficies contaminadas, alimentos y agua potable también pueden contribuir a la propagación de la enfermedad.

Las aves pueden ser portadoras asintomáticas del virus. Algunos autores afirman que cualquier ave que ha sobrevivido a un brote de la enfermedad debe ser considerada como un posible portador.

Síntomas

El primer signo de esta enfermedad se produce cuando un ave portadora aparentemente sana se introduce en un aviario y las aves comienzan a morir de repente. Cualquier tipo de estrés (por ejemplo: la cría, la pérdida de su compañero o los cambios ambientales) puede activar el virus. El período de incubación se estima en tan solo un par de días en loros pequeños.

Los síntomas incluyen letargo, diarrea, plumas erizadas, sinusitis, anorexia, conjuntivitis, y temblores en el cuello, alas y patas. La materia fecal puede decolorarse a verde, lo que indica que un posible daño hepático ha ocurrido. Las aves generalmente mueren a causa de la necrosis hepática masiva que se caracteriza por un agrandamiento del hígado, el bazo y los riñones. En otros casos, las aves mueren súbitamente sin síntomas específicos u observables.

Diagnóstico

Cambrico Biotech detecta la enfermedad de Pacheco mediante pruebas moleculares, basada en PCR, en muestras de sangre y heces.

La Enfermedad de Pacheco debe incluirse en el diagnóstico diferencial cada vez que un ave muere súbitamente o muestra signos inespecíficos como letárgica, anorexia, plumas erizadas, sinusitis o diarrea intermitente.

Como los signos de la enfermedad en las aves varían ampliamente y el diagnóstico puede complicarse posteriormente por las diferentes respuestas a la infección en los distintos hospedadores, los signos clínicos por sí solos no presentan una base fiable para el diagnóstico de la Enfermedad de Pacheco.

Prevención y Tratamiento

Aislamiento estricto de todas las aves enfermas para detener la propagación de la enfermedad. Desinfectar todas las superficies contaminadas con una agente oxidante. El alcohol no funciona, ya que no es un agente oxidante.

También es importante reemplazar todos los filtros de aire y limpiar las rejillas de ventilación y las aspas del ventilador. Cuarentena a todas las aves nuevas durante 30-60 días y análisis de todas las aves recién adquiridas. Aislar las aves que han estado expuestas al virus.

El aciclovir es eficaz frente algunas cepas de Pacheco, pero puede causar daño renal.

Muestras a analizar

La muestra recomendada para el análisis es una muestra de sangre y heces. El virus se puede detectar también en muestras de tejido del hígado, el bazo o el riñón.

Los análisis ambientales utilizando hisopos de pajareras, mostradores, ventiladores, filtros de aire, cajas-nido, etc. son muy eficaces para determinar la presencia del virus en el medio ambiente.

Descripción

El Circovirus de palomas y halcones es un virus de ADN circular, monocatenario, contenido dentro de una cubierta proteica sin envoltura clasificado dentro de la familia Circoviridae. Se ha encontrado que el genoma viral de PiCV comparte homología con el virus de la enfermedad de pico y pluma de psitácidos (PBFD).

La infección con PiCV se ha asociado con el Síndrome de la Paloma Joven (YPDS), que se considera una enfermedad multifactorial. Las infecciones de las palomas jóvenes de carrera con herpesvirus de palomas y halcones, adenovirus, y PiCV son frecuentes, y se acepta que estos virus participan en la patogénesis de YPDS.

Transmisión

Se desconoce cómo se transmite el virus, probablemente se propague a través de los excrementos, alimentos, agua que esté infectada, o por inhalación. La transmisión a través del huevo es posible pero aún no se ha comprobado.

Síntomas

El PiCV infecta los órganos del sistema inmune que desempeñan un papel importante en la resistencia a enfermedades (estos incluyen los órganos linfoides como el timo, el bazo, la médula ósea y la bolsa de Fabricio). Una vez que estos órganos se infectan, la paloma no es capaz de crear la resistencia adecuada, incluso contra las infecciones más comunes e inofensivas. Síntomas tales como letargo, falta de apetito, pérdida de peso, diarrea, problemas respiratorios y bajo rendimiento de vuelo son muy comunes con esta enfermedad. Las palomas afectadas pueden contraer infecciones secundarias.

Diagnóstico

Actualmente, la técnica más común y sensible para realizar el diagnóstico es la PCR.

Prevención y Tratamiento

Aislamiento estricto de todas las aves enfermas para detener la propagación de la enfermedad.

También es importante reemplazar todos los filtros de aire y limpiar las rejillas de ventilación y las aspas del ventilador. Cuarentena de todas las aves nuevas durante 30-60 días y análisis de todas las aves recién adquiridas. Aislar las aves que han estado expuestas al virus.

Muestras a analizar

La muestra recomendada para el análisis es una muestra de sangre. Los análisis ambientales utilizando hisopos en pajareras, mostradores, ventiladores, filtros de aire, cajas-nido, etc. son muy eficaces para determinar la presencia del virus en el medio ambiente.

Descripción

Los adenovirus de las aves afectan a pollos, patos, gansos, pavos, faisanes y otras especies de aves en todo el mundo. Los síndromes específicos asociados con adenovirus aviares incluyen la Bronquitis de la Codorniz, el Síndrome de la Caída de la Puesta, la Enteritis Hemorrágica, o la Hepatitis con Cuerpo de Inclusión. Existen 3 serogrupos, la mayoría de los adenovirus son del serogrupo I, con la notable excepción del que provoca la enteritis hemorrágica, que es el serogrupo 2 y el que provoca el Síndrome de la caída de la puesta, que es el serogrupo 3.

El sitio principal de replicación del virus es el intestino. La excreción en las heces es, por lo tanto, el principal vehículo de transmisión. La transmisión vertical a través del huevo es importante en los virus del serogrupo 1 pero no en el grupo 2. La latencia también es una característica de todos, y la enfermedad puede aparecer en situaciones de estrés o cuando el animal está inmunodeprimido.

Los adenovirus aviar no son zoonóticos.

Síntomas

Las manifestaciones gastrointestinales tales como la enteritis hepática a menudo incluyen hematoquecia/melena, olor inusual a las heces, heces con mocos, diarrea y anorexia. Deshidratación, letargo, problemas en la coagulación, anemia o muerte pueden estar provocados por una infección de adenovirus aviar.

La enfermedad reproductiva como el Síndrome de la caída de la puesta causa una disminución en la producción de huevos, huevos blandos, hipopigmentados, pálidos, ásperos, deformes o de caparazón delgado, disminución de la incubabilidad, yemas flácidas, albúmina delgada y también hipoplasia/atrofia del tracto reproductivo en aves hembra. La calidad del huevo se recupera en 3 semanas, pero puede que la producción no lo haga.

Los adenovirus aviares también pueden causar enfermedad respiratoria general.

Diagnóstico

El aislamiento del virus y la histopatología son dos técnicas que pueden emplearse en el diagnóstico, pero deben realizarse en los principales sitios donde se replica el virus (varía con la enfermedad y la especie de virus). Los cuerpos de inclusión intranucleares son comunes y sugestivos de infección, pero no específicos de los adenovirus. El virus puede inocularse en cultivos celulares e identificarse fácilmente mediante microscopía electrónica o tinción con antisueros fluorescentes. La neutralización del suero se puede usar para determinar especies individuales usando antisueros estándar. Las pruebas moleculares, generalmente son más sensibles y rápidas que las técnicas citadas anteriormente, y se están utilizando cada vez con más frecuencia.

Prevención y Tratamiento

No existe un tratamiento específico para la mayoría de las enfermedades asociadas a adenovirus. Sin embargo, la enteritis hemorrágica se ha tratado con éxito mediante la inoculación de un antisuero procedente de individuos sanos que han pasado la enfermedad.

Minimizar el estrés y optimizar la inmunocompetencia puede reducir la propagación de los virus.

Muestras a analizar

La muestra recomendada para el análisis es una muestra de sangre.

Descripción

La viruela del canario es una forma de viruela aviar causada por un virus de ADN del género Avipoxvirus, de la familia Poxviridae. Su distribución es mundial. Es una enfermedad de dispersión lenta que se caracteriza por formar lesiones proliferativas y costras en la piel, y lesiones de tipo diftérico en la porción superior del tracto digestivo y respiratorio. En el caso de la forma cutánea, la tasa de mortalidad es generalmente baja y las aves afectadas suelen recuperarse con mayor probabilidad que las afectadas por la forma diftérica. En la forma diftérica, las lesiones proliferativas en los conductos nasales, y en la laringe y tráquea, pueden causar dificultades respiratorias y muerte por asfixia. La viruela aviar causa un descenso transitorio en la producción de huevos y una velocidad de crecimiento reducida en pollos jóvenes.

Transmisión

La forma más común de propagación de esta enfermedad es por vectores como mosquitos y ácaros. Estos transmiten el virus de aves infectadas a aves no infectadas. El virus también se puede transmitir por medio del contacto directo con un animal infectado, objetos contaminados (comederos de pájaros, perchas, material de anidación) o aerosoles. El virus de la viruela aviar es muy resistente a la degradación ambiental y puede sobrevivir durante años en costras secas o en superficies secas. Por esta razón, es extremadamente importante instalar procedimientos de cuarentena al tratar animales infectados y considerar a estos pacientes altamente contagiosos. Estas precauciones ayudarán a evitar que otros animales susceptibles se expongan.

Síntomas

En la forma cutánea (viruela seca) se caracteriza por la aparición de lesiones proliferativas, que varían de pequeños nódulos a masas esféricas verrugosas sobre la piel de la cresta, barbillas y otras áreas sin plumas. En la forma diftérica (viruela húmeda) se desarrollan en las membranas mucosas nódulos opacos blancos, ligeramente elevados, cuyo tamaño aumenta con rapidez hasta formar una membrana diftérica amarillenta. Las lesiones se presentan en las membranas mucosas de la boca, esófago, laringe o tráquea. La tasa de mortalidad es mayor en la forma diftérica que en la cutánea, alcanzando a veces el 50%, sobre todo en aves jóvenes.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza en base a los síntomas del animal y a pruebas de laboratorio. Estas pueden consistir en la observación al microscopio de un frotis de la lesión, a pruebas serológicas o al diagnóstico mediante pruebas moleculares como la PCR.

Prevención y Tratamiento

La terapia generalmente no es específica, y consiste reforzar el sistema inmunitario del ave para que pueda responder a la infección. No hay cura para esta enfermedad. La terapia es sintomática: control de fluidos, nutrición equilibrada, disminuir los niveles de estrés y tratamiento farmacéutico para infecciones bacterianas o fúngicas secundarias. Las lesiones deben mantenerse limpias y desinfectadas, generalmente con una solución a base de yodo. Otros tratamientos de apoyo incluyen vitaminas A y C, que ayudan en la reparación de la piel y otros agentes antivirales que funcionan reforzando el sistema inmunológico del animal.

Muestras a analizar

La muestra recomendada para el análisis es una muestra de sangre o frotis de las lesiones.

Descripción

El bornavirus es el agente causante de la enfermedad de Borna. Éste es un virus de ARN neurotrópico de cadena negativa. Un virus neurotrópico es un virus que puede infectar las células nerviosas o que lo hace de manera preferencial. Algunos virus neurotrópicos comúnmente conocidos son la rabia, el virus del herpes, el poliovirus o el virus de la encefalitis japonesa.

La enfermedad de Borna se describió por primera vez en 1885 en caballos de la ciudad de Borna en Sajonia, Alemania. Tiene un amplio rango de hospedadores, que incluye aves, caballos, ganado, ovejas, perros y zorros. Causa una infección persistente del sistema nervioso central que se puede expresar en grados variables, desde cambios conductuales leves hasta enfermedad neurológica grave. El bornavirus fue descrito por primera vez en psittaciformes en 2008 por investigadores de la UCSF que estaban estudiando un grupo de cinco loros que padecían dilatación proventricular. El grupo aisló un virus de ARN de cadena negativa de tres de las cinco aves. Se determinó que este virus era un miembro de la familia Bornaviridae. Los investigadores nombraron esta cepa aviar Avian Bornavirus (ABV).

Durante mucho tiempo se ha sospechado que la enfermedad de la dilatación proventricular (PDD) estaba causada por un virus neurotrópico que en algunos casos provocaba la infiltración de linfocitos en el proventrículo, la molleja y áreas del intestino delgado. Como resultado del daño, las aves no pueden digerir sus alimentos adecuadamente. En algunas aves con PDD, la pared severamente dilatada del proventrículo puede romperse, lo que provoca la entrada de alimentos no digeridos a la cavidad abdominal y, como consecuencia de esto, una infección grave que muchas veces conduce a una muerte rápida del animal. Los últimos estudios sugieren que ABV juega un papel fundamental en la aparición de ABV en las aves.

Transmisión

La transmisión del bornavirus no se entiende bien. Se cree que se transmite principalmente de un individuo a otro a través del contacto directo o por exposición a material fecal infectado.

Síntomas

Los síntomas indicativos de PDD incluyen, pérdida de peso durante un período de semanas a meses a pesar de que el animal se alimenta bien, vómitos y distensión abdominal. Los signos neurológicos incluyen temblores intermitentes de la cabeza del ave, problemas de equilibrio, gemidos o llanto debido a problemas digestivos y convulsiones. No todos los síntomas tienen que estar presentes. Es importante tener en cuenta que, en muchos casos, las aves infectadas con ABV pueden no desarrollar ningún síntoma de PDD durante años o incluso décadas antes del inicio de la enfermedad. Se desconoce si un porcentaje de aves puede permanecer asintomática, pero puede continuar siendo un reservorio de ABV y permitir que el virus infecte a otras aves.

Diagnóstico

Existen dos métodos principales para la detección del AVB: métodos serológicos (usando ELISA) que prueban la exposición del animal a ABV detectando los anticuerpos generados contra el virus por el sistema inmunológico del ave; métodos moleculares que detectan la presencia del ARN viral en el animal.

Muestras a analizar

Un reciente estudio confirma que los hisopos cloacales y las muestras fecales no son una fuente fiable de ARN del ABV debido a la eliminación intermitente del virus y a la degradación del ARN viral en las heces. Esto provoca un porcentaje elevado de falsos negativos.

Para la detección de AVB por RT-PCR, las muestras más fiables son plumas arrancadas del pecho del animal. Recomendamos enviar entre 8-10 plumas pectorales en una bolsa de plástico o sobre de papel.

Para la detección post mortem de ARN de ABV, se prefieren muestras del cerebro o tejido proventricular.

Descripción

El género Aspergillus incluye una variedad de hongos relacionados que causan aspergilosis. Un miembro importante de este género es Aspergillus fumigatus. Este hongo produce endotoxinas que generalmente son responsables de la enfermedad conocida como aspergilosis. Las especies de Aspergillus son comunes en el medio ambiente, y sus esporas a menudo se transportan en el aire en climas secos y ventosos extendiéndose de un lugar a otro. Las esporas pueden introducirse y desarrollarse en el sistema respiratorio o determinadas mucosas del hospedador (pulmones, ojos y oídos). La aspergilosis puede ser fatal, especialmente para aquellos individuos inmunodeprimidos. Este patógeno oportunista es común entre aves domesticadas y enjauladas.

Transmisión

La transmisión de aspergillus ocurre a través de la inhalación de conidios (esporas de hongos) procedentes alimentos contaminados, material fecal y suelo. Las esporas a menudo están presentes en el medio ambiente y las aves sanas y sin estrés generalmente son resistentes incluso a altos niveles de esporas. Sin embargo, las aves jóvenes y viejas, y aquellas aves inmunodeprimidas se infectan con frecuencia.

Aspergillus también puede infectar al embrión en desarrollo al penetrar en el huevo. Los huevos infectados pueden tener un color ligeramente verdoso cuando se mira al trasluz.

Síntomas

Los síntomas son variados: dificultad respiratoria, jadeo, respiración acelerada, cambios en la voz, excrementos anormales, regurgitación, falta de apetito, diarrea, anorexia, aumento de la sed, secreción nasal, conjuntivitis, disnea, enfermedad neuromuscular, somnolencia, nódulos y/o placas en los pulmones, sacos aéreos o tráquea.

Diagnóstico

El diagnóstico provisional se puede hacer con signos clínicos junto con la ausencia de infección bacteriana. Un hemograma con elevación en el recuento de glóbulos blancos, anemia leve y elevación de los monocitos también respalda este diagnóstico. Una radiografía puede revelar densidades o nódulos compatibles con aspergilomas. El diagnóstico por PCR se puede utilizar para identificar la presencia de Aspergillus.

Prevención y Tratamiento

Se utilizan tratamientos antifúngicos como: anfotericina, flucitosina, fluconazol e itraconazol. También se pueden utilizar inmunoestimulantes. Es posible que se requiera cirugía con ciertos aspergilomas localizados. Consulte a su verterinario sobre las opciones de tratamiento específicas.

Muestras a analizar

Se requiere un hisopo faríngeo, así como un hisopo de cloacal si es posible. Si la muestra da positivo y los signos clínicos son positivos, el ave debe colocarse en cuarentena y el tratamiento debe comenzar de inmediato.Las pruebas ambientales utilizando hisopos de aviarios, mostradores, ventiladores, filtros de aire, cajas nido, etc. son muy efectivas para determinar la presencia de aspergillus en el medio ambiente. Recuerde que aspergillus se encuentra naturalmente en ciertos ambientes sin causar ningún daño.